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23 feb. 2013

¿Qué es eso? No, no es una verruga...

Mucha gente que viene a la consulta quejándose de verrugas en realidad no tiene este problema. Cuando te lo enseñan descubres que su preocupación es un pequeño montón de piel blando que se sujeta por una base fina y que, afortunadamente, poco tiene que ver con las verrugas. El error es bastante común si no se entiende del tema, pero fácil de explicar.

Fuente: drugline.org

Nuestro invitado de hoy tiene varios nombres: acrocordón, fibroma pendulum o pólipos fibroepiteliales son los más frecuentes. Se trata de un crecimiento de la piel en forma de pólipo que aparece sobre todo a partir de los 40 años y se suele localizar en el tronco. Son benignos y no suelen representar un problema, más allá del tema estético o que se irriten por el roce de la ropa o porque se trate de una zona de depilación (como una axila).

Los acrocordones son proliferaciones de colágeno y poseen riego sanguíneo propio en su interior. Creemos que su origen se debe al roce piel con piel, ya que son más frecuentes en zonas de pliegues cutáneos, por lo que prevenir su aparición es muy difícil, pero el tratamiento es de lo más simple, basta con atarlas para cortar el riego sanguíneo y que caigan en unos días, o también se pueden congelar con nitrógeno líquido.

¿Por qué no son verrugas?

Las verrugas son infecciones cutáneas producidas por el famoso virus del papiloma humano (VPH). El virus entra en las células cutáneas e incorpora parte de sus genes dentro de la célula provocando la proliferación celular y que salga la verruga. La principal diferencia entre acrocordones y verrugas es que las verrugas son duras al tacto, mientras que los acrocordones son blandos, y además las verrugas son contagiosas y pasan con facilidad entre personas y entre las diferentes partes del cuerpo de una persona. 

Las verrugas requieren tratamiento, sobre todo si se encuentran en pies y manos, donde pueden ser muy molestas, ya que como estas son zonas con una capa cutánea extra (el estrato lúcido) que le da una resistencia mayor y que obliga a la verruga a crecer hacia dentro, en lugar de hacia fuera.

Alguien se preguntará asustado si el hecho de que las verrugas sean originadas por el virus del papiloma humano puede hacer que estas den lugar a un cáncer cutáneo (como puede hacer el virus en el tracto genital femenino, en el ano o en la garganta). La respuesta es que podemos estar tranquilos, los tipos de VPH que infectan la piel son de bajo riesgo oncológico, mientras que las mucosas pueden ser infectadas tanto por los de riesgo alto (que pueden derivar en un cáncer) como los de bajo riesgo (que darían lugar a verrugas genitales y condilomas).

Frikidato
  • Los serotipos de VPH que pueden derivar en un cáncer actúan incorporando parte de su ADN en el ADN de la célula humana. Si el azar hace que este fragmento de material genético se coloca dentro de un gen que regule el ciclo celular puede hacer que la célula se "desboque" y se convierte en tumoral a la larga. En cambio, los tipos de bajo riesgo no incorporan su ADN dentro del genoma de la célula, sino que queda el fragmento libre dentro del núcleo, por lo que solo estimula el crecimiento celular, pero sin perturbar en exceso el ciclo de la célula.

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