2 may 2013

Medio rojo, medio verde

En la consulta del oftalmólogo podemos encontrar un aparato curioso, que en la actualidad ha quedado en desuso, pero que algunos colegas nostálgicos conservan. Me refiero a la tabla mitad roja, mitad verde que está colgada en algunas consultas, médicamente conocido como test bicromático. Algunas personas piensan que sirve para el estudio del daltonismo, pero no es esa su función, sino distinguir rápidamente si una persona es miope o hipermétrope.


Para entender como funciona, primero necesitamos recordar un concepto básico en óptica. Los rayos de luz, los azules y verdes, que tienen más energía (y por lo tanto, mayor frecuencia y menor longitud de onda) son los que se refractan o se desvían más. Mientras que los amarillos y rojos, al tener una energía menor, se refractan mucho menos, por lo que su trayectoria es más parecida a la que seguía la luz blanca antes de la refracción.

¿Y qué tiene que ver esto con el tema de hoy? Pues básicamente que el cristalino funciona igual que un prisma que dispersa los colores que forman la luz blanca, fenómeno que se conoce como aberración cromática.

El cristalino es una lenta convergente, así que intenta que todos los rayos se unan en un punto de nuestra retina para poder ver con nitidez. Debido a la aberración cromática, ante una imagen roja y verde, si bien el cristalino va a converger los dos tipos de luz, los rayos de luz verde van a converger más que los rojos, de manera que los haces de luz se van a enfocar en un punto más anterior en la retina que los haces de luz roja. Pero podemos estar tranquilos, esta diferencia de distancia entre los dos colores es tan pequeña que normalmente es inapreciable para alguien con una visión correcta o con las gafas bien graduadas.

Está un poco exagerado, pero es para entendernos


Cuando el ojo es miope, tenemos un ojo que enfoca en exceso y la imagen se forma delante de la retina (generalmente por un ojo demasiado largo). En este caso, tanto el rojo como el verde quedarán por delante, pero el rojo estará más cercano a la retina, por lo que es de esperar que la persona afectada vea menos borrosas las letras en la zona roja. Por el contrario, un ojo hipermétrope, al que le cuesta enfocar la luz y forma la imagen por detrás de la retina, el color más cercano es el verde y por ello donde se ven las letras con mayor claridad.

Este test, si bien es muy curioso, ya no es una parte importante del proceso de graduación y de hecho su fiabilidad y precisión tienden a ser bajas, motivos por los a día de hoy utilizamos los optotipos de Snellen (el típico test de las letras o los números) para graduar.

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