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28 oct. 2011

Se te va a caer el pelo...


¿Es cierto que, cuando uno sufre una situación estresante, puede perder grandes cantidades de pelo? Pues va a ser que sí y, como en medicina somos así de estupendos, le hemos puesto hasta nombre al fenómeno: lo llamamos efluvio telógeno.

El pelo pasa por tres fases durante su desarrollo:
  
  • Fase anágena (85% de nuestro pelo): El pelo está creciendo durante un periodo que va de 3 a 7 años.
  • Fase catágena (1%): El pelo detiene su crecimiento durante unas dos semanas.
  • Fase telógena (15%): Es la fase de muerte capilar, que dura unos 100 días, y al final de este período el pelo cae, mientras un nuevo pelo empieza a formarse para substituirlo.



En el efluvio telógeno, el porcentaje de cabello que se encuentra en fase telógena es mucho mayor de lo normal (en los casos más extremos, aunque no es muy frecuente, alcanza el 50%) y la cantidad de pelo que se pierde al cabo del día aumenta sustancialmente. Es un fenómeno que se puede sufrir de manera aguda o cronificarse si dura más de seis meses, y no solo afecta al cuero cabelludo, aunque lógicamente los pacientes solo se quejan de que se les caiga el pelo de la cabeza.

El efluvio aparece desencadenado por estrés o por cambios hormonales que fuerzan a que una gran cantidad de pelo entre en esta fase telógena, pero, a diferencia del ciclo normal del pelo, aquí aun no se ha formado otro pelo en el folículo que lo sustituya. Y además, a veces, es difícil relacionar el factor estresante con la caída del pelo porque entre ambos sucesos hay un periodo de unos 3 meses, que es lo que tarda en caer el pelo moribundo. Entre las causas más comunes de efluvio se encuentran el parto, enfermedades agudas, la menopausia, la cirugía mayor (sobre todo con anestesia general), el hipotiroidismo o el hipertiroidismo, la intoxicación por metales, o incluso el jet lag.

Por qué cae el pelo de esta manera es algo que no sabemos a ciencia cierta. Lo más plausible es que los cambios hormonales que generan estas situaciones (como el aumento de cortisol, que es la hormona del estrés por excelencia) interrumpan el ciclo de crecimiento del pelo. En teoría, el pelo siempre vuelve a crecer en estos casos, aunque tarde un tiempo, puesto que el folículo piloso no resulta dañado.

No tan frecuente es el caso de la gente que se le pone el pelo canoso por una situación estresante, aunque sí existen. Este fenómeno sí está más explicado, ya que los camcios hormonales generados por el estrés pueden dañar el ADN de las células madre de los melanocitos de los folículos pilosos, que son los responsables de producir el pigmento. La lesión del ADN, en lugar de matar las células, hace que se diferencien formando melanocitos maduros y dejen de existir células madre. Si no hay células madre, en el momento en que las células maduran mueran, ya no habrá otras células que las substituyan.

Frikidato: Y esto es básicamente lo que le pasó al padre de Laura Palmer (Twin Peaks), solo que en la serie se levantaba de un día para otro con el pelo blanco, pero este fallo en el guión se lo perdonamos a David Lynch por ser él…

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